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lunes, 17 de agosto de 2009

Día 24: Mi dieta, mi vida


Estoy a 24 días de empezar la dieta, ¿quién lo iba a decir, no? Sigo entusiasmada, pero lo que todo eran rosas al principio, ahora se está volviendo más duro. Por empezar sigo estancada en los 89, 500 por lo que tampoco me voy hacer una harakiri puesto que está súper bien todos los kilos bajados. Es lógico que al principio se baje mucho peso (perdemos agua al principio). De a poco la cuesta se va haciendo más arriba. Estoy con varias problemitas personales, por empezar el trabajo. El viernes y hoy lunes falté al trabajo y hoy ni siquiera avise... la verdad es que quiero renunciar, aunque todavía no estoy segura. Es insoportable trabajar donde trabajo, y sobre todo porque me capacitaron muy mal, y el tipo de trabajo que hago (trabajo para un call center) es insalubre. Necesito la plata desesperadamente, pero la verdad que más desesperadamente necesito estar bien conmigo misma, y hacer dieta, y llevar una vida, es mi proyecto mayor, mucho antes que trabajar para un call center que me negree. Hoy tomaré la decisión final si decido irme o quedarme en el trabajo... ya veré qué hago.
Con respeto a la dieta, un poco que la llegar a la meseta es lógico, no me estado moviendo tanto y además creo que con todos estos vaivenes emocionales me ha llevado a comer un poco (no demasiado porque no he comido nada calórico) más de lo debido. Esta semana voy a tratar de ajustar las tuercas. Es impresionante sentir la adrelina como sube cuando uno va bajando de peso. Si uno era adicto a la comida luego se vuleve adicto a la balanza y siempre necesita ver más, ver que los númerito en la báscula van descendiendo. En cuanto al físico no he notado grandes cambios... noto que tengo más cintura y la cara más delgada y un poco menos de panza.
El tener una vida tan inestable, en cuanto a lo sentimental, laboral, hace que se me complique mil veces más seguir una dieta o poner mis energías en modificar mi cuerpo, pero nada es imposible. Hoy por hoy mi meta es no sólo adelgazar sino sentirme bien conmigo misma.
¿Y ustedes?


Pd: espero ver esta semana que los númeritos van descendiendo lentamente y encontrarme con el 88.
Acá les dejo unos consejos del Dr. Cormillot para evitar la llamada "meseta" (cuando la aguja no se mueve)
Consejos para mantenerse en carrera


Para Cormillot, "si se llegó a la meseta, hay que considerar como un éxito todos los kilos que ya se bajaron. Y seguir. Adelgazar es una cuestión de actitud". Por eso, aquí van consejos para superar la molesta transición.


-Anotar lo que se come para ver si hay desviaciones del programa


-Respetar las seis comidas diarias: comer varias veces al día acelera el metabolismo.


-Tomar mucho líquido.


-Exponerse menos a situaciones que resulten difíciles de manejar, como ir a comer afuera.

-Tal vez haya que reducir el tamaño de las porciones: aunque la comida sea sana, si la cantidad es grande, retrasa la pérdida de peso.


-Revisar el plan de actividad física y evaluar si hay que incrementar los ejercicios, hacer un deporte o caminar más tiempo o con más frecuencia. Lo ideal es caminar todos los días media hora a un ritmo de un minuto por cuadra.

jueves, 25 de junio de 2009

10 razones por la que usted está gordo: para tener en cuenta


Es débil.Sí, puede ser que se ejercite, pero los aeróbicos tres veces por semana no harán que baje de peso. Lo que realmente necesita es levantar peso.
El Dr. Wayne Westcott, director de investigación de los ejercicios en South Shore YMCA, en la ciudad de Quince, Massachussets, dice que "los músculos ayudan a quemar las calorías rápidamente, y después de los 25 años de edad, se comienza a perder músculo - casi unos dos kilos y medio por década. Esto quiere decir que aún cuando coma la misma cantidad de comida de siempre, su cuerpo no quemará las calorías tan rápidamente y comenzará lentamente a ganar peso.
Afortunadamente, existe una solución. Westcott dice que "un entrenamiento pesado de veinte minutos dos o tres veces a la semana puede hacer una gran diferencia. Le ayudará a mantener los músculos y formar nuevos - activando su metabolismo."
Si se ejercita tres veces a la semana pero puede dedicar sólo 40 minutos cada día, verá mejores resultados si pasa 20 minutos en cardiovasculares y los otros 20 en levantamiento de peso.
Sus dietas son tipo yo-yo.La restricción severa de calorías le pone en un modo de hambruna -su cuerpo tiene tanto miedo de morir de hambre que se entrena a sí mismo para aferrarse a los kilos extra más fuertemente.
Para mantener en movimiento su metabolismo, la clave es la moderación. La Dra. Heidi Reichenberger, vocero de la asociación americana de dietas sugiere que "no se salte las comidas, y asegúrese de agregar algunos bocadillos nutritivos en porciones pequeñas, como yogurt, frutas y nueces, a lo largo del día. El consumo frecuente de alimentos ayuda a quemar calorías más efectivamente."
Es una pereza.Los correos electrónicos, los ascensores y los controles remotos pueden facilitar la vida, pero le hacen daño a la línea de su cintura.
Pare su carro al final del estacionamiento o camine a la casa de un amigo en lugar de llamarlo por teléfono. Según Katherine Tallmadge, autora de Dieta Simple, "caminar sólo cinco minutos al día para hacer las diligencias puede quemar casi 14 mil 600 calorías en el transcurso de un año."
Se salta el desayuno.Las investigaciones demuestran que las personas que comen por la mañana eliminan más calorías durante todo el día que aquellas que no lo hacen. La razón es que "el desayuno despierta el metabolismo", explica Tallmadge.
Además, si se salta el desayuno hay muchas posibilidades de que se esté muriendo de hambre a la hora del almuerzo, haciendo más factible que coma demás.
Los mejores desayunos contienen fibra y algo de grasa sana. Intente con una taza de yogurt descremado, frutas frescas y dos rebanadas de pan integral tostado con mantequilla de maní.
Se llena de comidas libres de grasa. Un estudio descubrió que las personas consumen más comida cuando ésta está etiquetada como "libre de grasa". Esto se debe a que es la grasa en los alimentos la que le ayuda a sentirse satisfecho, de manera que necesita porciones más grandes de comidas libre de grasa para sentirse bien.
Reinchenberger recomienda los productos bajos en grasa en lugar de los libres de ella porque tienen la tendencia a ser más completos. También aconseja que se ponga mucho cuidado al tamaño de las porciones ya que este tipo de productos siguen teniendo calorías -aún cuando éstas no provengan de la grasa.
Está en una estancada. Cuando una persona se apega a una rutina de ejercicios, los músculos se acostumbran a ello y no tienen que trabajar tan duro como lo hicieron alguna vez. Esto quiere decir que queman menos calorías al pasar el tiempo.
De manera que puede sacar el mayor provecho de los ejercicios al variar la duración, intensidad y tipo. Si camina, cambie la ruta para incluir un par de subidas o bajadas, o intente acelerar su ritmo con un trote esporádico. Si ha estado asistiendo a la misma clase de step por años, retírela e inscríbase en una de kickboxing.
Come comida de niños. Sus niños sólo comen pasta y emparedados de queso fundido -de manera que la madre también-, pero no es saludable llenarse de carbohidratos refinados porque estos elevan rápidamente los niveles de azúcar en la sangre, disminuyendo luego de la misma manera y dejando una sensación de cansancio. Se sentirá mejor si se cambia a panes integrales de grano entero, pasta de trigo entero y arroz oscuro.
Come fuera con frecuencia. Los tamaños de las porciones en muchos restaurantes son el doble y hasta cuatro veces más grandes que una cantidad razonable de comida. Además, en la casa, es menos propenso a utilizar tanta grasa o sal al cocinar.
Tallmadge recomienda que "trate de no contar con restaurantes o comida para llevar más de una vez por semana. Mantenga grandes cantidades de alimentos rápidos y sanos en casa, de manera que pueda armar una comida en unos pocos minutos en lugar de salir o traer algo."
Compra por volumen. Cuando tiene un paquete grande de galletas de fibra o un pedazo de queso a la mano, puede tener la tendencia a comer más -sólo porque la comida está allí.
Si compra por volumen para recortar sus gastos, trate de ahorrar calorías también al dividir los alimentos en porciones individuales (conservadas en pequeñas bolsas plásticas) en lugar de consumirlos directamente del envase. Si compra bocadillos especiales para los niños, busque los que vienen en presentaciones de una porción.
Está estresado. La tensión puede causar liberación de cortisol y adrenalina -hormonas que pueden activar la sensación de hambre. A esto, puede responder yendo a la panaderia o a un punto de comida rápida.
Evite esas tentaciones conservando bocadillos saludables como zanahorias o galletas de fibra a la mano. Reduzca el estrés al mantener una rutina de ejercicios regular. Éstas estarán enfocadas a un doble propósito al ayudarle a eliminar esas calorías extra.
Fuente: Parents

miércoles, 25 de febrero de 2009

¿Control de porciones? ¿Qué es eso?


Me está costando bajar y debo decir que no sé porqué... o bueno tal vez sí sé porqué, pero por ahí no lo quiero admitir, y es que tener que controlar las maldita cantidad de porciones que como. Las mayoría de las veces como de gula, de gorda pedorra nomás, pero otras realmente tengo una hambre voraz y comiendo sólo lechugita y tomatito y sopita de verdura cuesta aplacar la bestia que tengo adentro. Hoy por ejemplo, luego de gimnasia comí ¡tres milanesas de soja! De por sí son sanas o relativamente sanas las milanes de sojas (dejamos de lado el tema de los conservantes) pero manducarme tres... claro después me quejo porque la aguja de la balanza no se mueve, y de hecho es así. Estoy flutuando entres los 86 y los 87 kilos y me cuesta bajar de ese ¡espantoso peso! Me he propuesto de aquí en adelante a controlar las porciones, pero ¿cómo hacerlo? Algunos "expertos" dicen que hay diferentes formas de controlar, como por ejemplo:



-Achicar los platos o la vajijlla que usamos para comer, comer en platos más pequeños nos da supuestamente la sensación de que comemos "más cantidad". Debo decir que conmigo esta técnica no funciona puesto que puedo comerme seis platos pequeños de algo que me guste mucho.

-Comer regularmente. ¡Esto sí que es una regla de oro! Aunque por ahí cuando uno trabaja muchas horas o tiene horarios complicados, se complicada atenerse al pie de la letra en cuanto a cuando comer. Será una cuestión de hacerse viandas si uno come afuera, por ejemplo en el trabajo.

-No repetir porciones. Esto es intereantes. Recuerdo una vez cuando iba a las reuniones de ALCO (o los gordos anónimos como le llaman algunos)una señora decía que no podía dejar el plato con comida porque "le daba lástima al pensar en desperdiciarla". Hay dos opciones: o te servía menos morfi, o invitas a alguien que coma lo que vos no comés, o dejás los restos para comerlos más tarde. Todo tiene solución.

- Otra cosa que me parece importante al momento de empezar una dieta o para nosotros los que no podemos controlar las porciones, es llevar un diario de lo que como. Sí, ya sé, es un dolor de ovarios (o huevos) es algo muy fastidioso estar anotando hasta el último grisín que uno se come, pero si picoteamos aquí y allá, después uno hace la suma de todo lo que comió y se quiere tirar de la punta del obelisco. Por ejemplo, yo suelo comer sano, últimamente estoy comiendo muchas frutas y verduras, sobre todo frutas, pero me suelo comer seis o siete duraznos por día... a ver si saco la cueta un durazno tiene aproximadamente 50 calorías, si lo múltiplico por 7 me da la hermosa suma de 350 calorías que despues tengo que estar como una negra una hora en el eliptico para quemarlo. En fin si , es mucho mejor comer durazno o que las calorías provengan de un durazno y no de una barra de chocolate, es más sano y no tiene grasa un durazno,pero una caloría es una caloría al fin y al cabo.